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Cuándo es la mejor época para viajar a Indonesia

En Indonesia por lo general siempre hay una temperatura estable que ronda los 28 grados, eso sí de noche depende de qué zonas puede llegar a refrescar; así que no está de más llevar alguna sudadera o chaquetilla sea cual sea la época del año en la que vas a viajar.

La estación seca en Indonesia empieza en el mes de Mayo hasta Septiembre y las temperaturas rara vez pueden alcanzar los 33-34 grados. La estación lluviosa sería de Octubre a Abril, con periodos cortos de lluvia que normalmente ocurren al final del día donde te cae el gran chaparron, eso sí, ¡con el calor que hace muchas veces meterse debajo de la lluvia puede ser una sensación muy agradable!

El norte de Sumatra es un poco diferente al resto de Indonesia, pues al encontrarse más al norte que el resto del país, más o menos en la misma periferia que Singapur y Malasia, el clima cambia. Pues la estación de lluvia en el norte de Sumatra solo es de Octubre a Enero, lo que para nosotros los viajeros es una gran ventaja.

En algunas regiones como Borneo i Bali no hay mucha diferencia entre las dos estaciones, en cambio si que hay más contraste en las islas de Lombok, Flores y las consecuentes al este de Indonesia.

Generalmente hablando, la mejor época para viajar a Indonesia dependerá de cuales sean tus planes. Por ejemplo para ir a la selva y subir algún volcán es más recomendable hacerlo en la estación seca, pero ¡ojo! Recuerda llevar la sudadera o chaqueta porque a esas alturas suele hacer fresquillo especialmente por la noche. También es la época en la que el país es más transitado por turistas y generalmente los precios suelen ser más altos. Si decides viajar en la estación de lluvia, tiene la gran ventaja de que encontrarás muchos menos turistas merodeando por ahí y en general los precios son más bajos tanto en vuelos como en hoteles.

¡Yo he he estado en las dos estaciones y la verdad que la estación de lluvia no es tan mala como podría parecer! Pues los ratos de lluvia siempre se agradecen para refrescarse, descansar, relajarse y escuchar el sonido de su descenso expandiéndose entre el silencio.